10 de Enero 2005

¿MAYORÍA CATÓLICA?

"Que haya en España millones de creyentes, yo no lo discuto. Pero lo que da el ser religioso de un país no es la suma de sus creyenyes, sino el rumbo que sigue su cultura" (M. AZAÑA).

El catolicismo está en plena crisis de identidad. Quienes se afirman creyentes, sostienen tesis contrarias (y aun irreconciliables) con sus superiores jerárquicos, los obispos.

Veamos un ejemplo.

¿Forman los católicos una mayoría en España? Si es así, ¿tienen derecho a exigir que se les trate con la deferencia reservada a quien ostenta el poder numérico, estadístico? Si no es así, ¿cuál es la actitud que deben mantener los ateos respecto a ellos?

Las respuestas son variopintas y excluyentes entre sí.

a) La jerarquía arremete contra el discurso que deposita en la “mayoría” y sus representantes políticos el derecho a gobernar los destinos de la comunidad.

Cardenal Alfonso López Trujillo: “Existe una grave amenaza contra la familia. Los principales responsables son los políticos y legisladores, que han perdido el sentido de la ley [sic], puesto que no analizan lo que la sociedad necesita realmente” (Alfa y Omega, ABC, 16 de diciembre, pág. 5).

Monseñor Schooyans, catedrático emérito de la Universidad de Lovaina: “Actualmente, todos los regímenes democráticos recurren a la regla de la mayoría. ¿Cuál es el resultado de esta situación? Bajo la apariencia de tolerancia o pluralismo, se nada en el relativismo. Consecuencia inevitable: se derogan, en nombre de la mayoría, los derechos más fundamentales”.

Conclusión: a la jerarquía, la apelación a la mayoría abre la puerta a “la mentira y la violencia” (Alfa y Omega, ABC, 16 de diciembre, pág. 27)

b) Los intelectuales orgánicos de la Iglesia se mueven entre la reivindicación de la mayoría y el reconocimiento de la propia minoría, con el consiguiente alegato en favor del respeto a sus propias posiciones.

Carlos de la Casa, director de la Universidad Internacional Alfonso VIII: “Una encuesta reciente ha hecho público que el 80% de los padres con hijos en edad escolar solicitan una enseñanza católica para éstos. ¿Debemos recordar a la ministra de Educación que la democracia viene marcada por las mayorías?” (Alfa y Omega, ABC, 16 de diciembre, pág. 26)

Ignacio Sánchez Cámara, escritor y apóstol seglar: “La libertad de expresión de la Iglesia no se encuentra limitada por la conformidad forzosa con las propuestas legislativas del Gobierno. Criticar a la mayoría nunca es antidemocrático. Silenciar a las minorías sí que los es” (ABC, 9 de diciembre).

En este caso, ni siquiera sabemos si los católicos se consideran mayoría o minoría, o tal vez es que se tienen por minoría política pero mayoría moral, o ya no sé. La cuestión es que aparece clara la contradicción entre quienes se permiten cargar contra la mayoría parlamentaria, pero exigen el máximo respeto por creerse mayoría confesional. Luego volveremos sobre esto.

c) La base social de los católicos tienen muy claro que ellos forman mayoría y que como tal hay que tratarla, es decir: plegándose a sus deseos, plasmados no se sabe dónde ni por quién.

“El Gobierno de Zapatero no respeta a la mayoría católica en muchas de sus decisiones en su labor de Gobierno. Zapatero no gobierna para la mayoría de los ciudadanos” (M. MARTÍNEZ GARCÍA, cartas al Director, ABC, 24 de diciembre de 2004, pág. 8).

Para los católicos de a pie, pues, los católicos son mayoría y como tal hay que respetarla y legislar en su favor.

Ahora es cuando hablo yo y expongo mis razones.

La mayoría de católicos no puede ser avalada con las cifras de bautismos, ni de comuniones, ni de matrimonios eclesiásticos. Al igual que los hinchas del Real Madrid son aquellos que pagan su cuota anual o, como mínimo, asisten al estadio para contemplar los partidos en directo, y no quienes asaltan las calles cuando el equipo se proclama campeón de Liga, católico es única y exclusivamente aquel creyente practicante que observa todos y cada uno de los sacramentos instituidos por la Santa Madre Iglesia. Precisamente, por la progresiva descarga ritual del catolicismo español en pos de la conservación nominal de los supuestos creyentes, éste se ha acabado convirtiendo en una religión sin influencia social, pura entelequia a la que se apela en momento de apuro o ante la perspectiva infausta del más allá de la muerte (como muy atinadamente comentaba alguien en el foro Dazibao de www.elmundo.es).

La mayoría que cuenta en democracia es la que expresa su opinión por la vía del voto libre y secreto depositado en una urna. Si los católicos creen que el actual Gobierno gobierna en contra de “su” mayoría moral (aunque, por la lógica aritmética, a favor de la mayoría política), basta con que formen un partido político y concurran a las elecciones en plano de igualdad con el resto de formaciones. En ese caso, podrán gestionar sus reivindicaciones y erigirse, entonces sí, en mayoría legítima y legal, y decidir los destinos de la comunidad.

Mientras esto no ocurra, cuando me llega cualquier referencia de un católico a la retórica de las mayorías, simplemente desconecto el receptor.

Escrito por MUTANDIS a las 10 de Enero 2005 a las 11:35 AM
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