30 de Septiembre 2005

LIBERTAD EPISCOPAL

Llevan unos meses los obispos católicos llenándose la boca con la palabra "libertad": que si libertad de conciencia para que los funcionarios no casen a los gays en contra de la ley, que si libertad de enseñanza para que los colegios concertados puedan lavarle el cerebro impunemente a los niños, que si lbertad religiosa para seguir recibiendo dinero público a cambio de demagogia privada...

En fin, que los obispos (esos emisarios de un estado extranjero en España) se han convertido, en pocos meses como digo, en estandartes de los derechos fundamentales y las libertades civiles. ¡Quién iba a decirlo cuando, hace pocos años, ellos eran quienes oprimían la libertad de pensamiento, de opinión y de acto de todos y cada uno de los españoles! Nada que ver con estos tiempos, por cierto, en que hasta los adalides de la represión católica utilizan los grandes lemas de la Revolución Francesa para tratar de perpetuar su agonizante imperio.

Señores obispos, católicos en general: ¿Y si en lugar de apelar a conceptos laicos, y para nosotros sagrados, se atienen a su sempiterno argumentario eclesial, y mantienen claras las distancias entre lo que es del hombre y lo que es de Dios?

Escrito por MUTANDIS a las 12:59 PM | Comentarios (0)

22 de Septiembre 2005

EL SÍNDROME DEL PUEBLO ELEGIDO

Para entender a la derecha española, es preciso sondear en sus raíces históricas e ideológicas. Aunque el Partido Popular se empeñe en crearse una prosapia liberal (ella, que siempre se ha puesto del lado de tiranuelos y monarcas absolutos), creo que su raíz primaria se hunde en la tradición nacionalcatólica, es decir, en una mezcolanza autóctona de monoteísmo, patriotería grandilocuente y exclusividad social muy propia de estas tierras.

Voy a detenerme ahora en la primera pata del trípode mencionado: el monoteísmo. En efecto, la derecha española se caracteriza por un culto enfervorecido de la UNIDAD, tanto territorial como ideológica. Ello le induce a rechazar toda sombra de pluralismo, de complejidad, de disenso: en cuanto asoman la patita, blande con saña el espantajo de la ruptura, el caos y la disgregación del país.

Más característica aún es su obsesión con representar, ella sola, la verdadera ESENCIA de la ciudadanía. Mientras que sólo los ciudadanos nacional-católicos merecerían ostentar el nombre de tales, rojos, ateos, gitanos, musulmanes, gays o feministas supondrían una caterva inmunda de malos españoles, de escoria que habría que eliminar (como así hicieron en sucesivas etapas de la historia) o, en el peor de los casos, encajonar en guetos estériles y marginados.

Ese egocentrismo, que llevaría a la derecha a creer que SÓLO ELLA conoce y difunde la voluntad de Dios (aunque sea a través de las urnas), bebe directamente del síndrome de Pueblo elegido tan propio de los monoteísmos como ajeno a la tradición liberal y democrática. Si ya los judíos decían entablar línea directa con el Creador, de modo que sólo con ellos firmaba la sagrada Alianza, los cristianos elevaron esa impostura a categoría universal: quien cree, se salvará; quien no, se condenará. Mahoma únicamente aportó a dicha tradición exclusivista un dinamismo y una combatividad que, de todos modos, nunca estuvo del todo ausente en el Occidente de cruzados y templarios.

Creo detectar en el Partido Popular muchas de estas taras fundacionales, propias del monoteísmo fanático. Si se analizan desde dicha perspectiva, su acción política aparece iluminada bajo una nueva tonalidad: más clara, aunque también más tenebrosa.

MUTANDIS-tag.jpg

IMAGEN GENTILEZA DE JOSÉ LUIS TRULLO
joseluistrullo@hotmail.com

Escrito por MUTANDIS a las 11:50 AM | Comentarios (0)

16 de Septiembre 2005

EL RETORNO DE LA POLÍTICA

No hace tanto tiempo, se dio a la política por muerta. Coincidió, año arriba año abajo, con el anuncio del fin de las ideologías. Tras la claudicación de la izquierda occidental en su plan de transformar el mundo, se confinó a los gobernantes a la mera gestión funcionarial de la cosa pública: su cometido no sería ya materializar un programa (con sus ideas y prioridades, sus preferencias y sus rechazos) sino, presuntamente, detectar problemas objetivos que debían solventarse mediante planes racionales. A esta concepción de la política como fin de la política se la denominó tecnocracia, y pretendió confiar la dirección del buque del mundo a los ingenieros, los consultores y los expertos. Se acababa así, en teoría, con la demagogia, las tentaciones propagandísticas y las decisiones “populares” que se revelaban al cabo como ruinosas. Para blindar esta teoría de la política, por ejemplo, se concedió absoluta autonomía a las autoridades monetarias: los Bancos centrales toman decisiones vitales para el curso de los países al margen de las instituciones democráticas. Fue la época en que se apelaba de continuo a la bondad de las instancias “independientes” como sinónimo aparente de imparcialidad, objetividad y rigor.

Pronto se vio que todo ello no era más que una estratagema para ocultar intereses políticos, es decir, ideológicos, tras la fachada de una racionalidad impávida y neutral. Cuando, por poner un ejemplo, el Partido Popular daba forma en España a su Plan Hidrológico Nacional, no estaba tomando una decisión meramente técnica: estaba optando, eligiendo, prefiriendo un modo de concebir el desarrollo económico y territorial en detrimendo de otro, tan político e ideológico como el suyo. Lo mismo cabe señalar de la legislación en materia de educación, sanidad y, sobre todo, fiscalidad: todas y cada una de las decisiones que adopta un Gobierno son, como no podría ser menos, una forma de decantarse, de privilegiar a unos y perjudicar a otros, todo ello en aras de una concepción de la sociedad estrictamente política.

Todo ello me viene a la mente a la luz del escenario político al que asistimos en nuestro país desde marzo de 2004. Nunca como ahora, en 25 años de democracia, se había puesto de relieve con tanta fuerza el calado ideológico y político que tienen todas las decisiones que adopta un Gobierno: el modelo fiscal, la política de becas, el papel de la religión en las escuelas públicas, etc., son asuntos clave en los que un partido se define, se retrata ante la población, y resultaría absurdo (cuando no fraudulento) pretender poner en manos de técnicos lo que compete a todos los ciudadanos.

Gracias a ello, la política recobra todo su prestigio perdido, o robado por quienes quisieron darla por acabada para poder desarrollar impunemente sus propias políticas parciales, ideológicas y limitadas. Vuelve la política, y lo hace henchida con su carga de utopía, de justicia y de transformación social que la derecha quiso sustraerle, sin conseguirlo.

Escrito por MUTANDIS a las 11:56 AM | Comentarios (0)

14 de Septiembre 2005

¿QUÉ FUE DEL DÉFICIT CERO?

Una de las muletillas con que nos ha martirizado la derecha durante estos años es que, gracias a su "magnífica" gestión, la economía española alcanzó cotas inauditas y las cuentas públicas lucían limpias como una patena.

Era mentira, claro. La economía española creció, y crece, de la mano de un modelo desarrollista, vamos, tercermundista: ladrillo y consumo interno, bajas tasas de productividad y competitividad, escasísima innovación, desinterés por la investigación, desconfianza frente a las TIC...

Y en cuanto al déficit público, el Tribunal de Cuentas ya se ha ido encargando de poner las cosas en su lugar. Aznar falseó las cuentas, jugó a la contabilidad creativa, maquilló los datos y todo se fue al traste. El déficit existía, sólo que estaba oculto debajo de la alfombra.

Ahora que tenemos que soportar la cantinela de los gobiernos autonómicos del PP, exigiendo más dinero del Estado, uno se pregunta: ¿qué se hizo del déficit cero que, para colmo, no pasó de entelequia? ¿Ahora sí que hay que rascarse los bolsillos públicos y endeudarse hasta el cuello para, encima, cubrir los agujeros creados por un modelo sanitario de derechas?

Una nueva muestra de la desfachatez del Partido Impopular.

Escrito por MUTANDIS a las 12:40 PM | Comentarios (0)

13 de Septiembre 2005

LA MALA EDUCACIÓN

Caen los políticos en un error de percepción, en lo que al debate sobre el modelo de enseñanza se refiere. La interpretan como la parte activa de un polo en el que el aprendizaje sería la parte pasiva. Educar sería, para ellos, instruir, impartir órdenes e imbuir de conocimientos a mentes que, sin dirección ni tutela, serían incapaces de orientarse en la vida.

Es falso. El aprendizaje es una actividad, la más hermosa de todas, y además una actividad permanente y que no conoce horarios: aprendemos (aprehendemos) de continuo, y toda la vida. Aprendemos, sobre todo, por emulación, por mímesis, captando instintivamente lo que en cada momento una sociedad valora, y reproduciéndolo de manera más o menos creativa. La etología sabe mucho más de esto que la pedagogía.

Tampoco es cierto que lo que les "enseñan" en las aulas tengan, para los chavales, mayor importancia que lo que "aprenden" por otros medios: de los de comunicación, sí, pero también del barrio, de la calle, del bar y... de internet.

Porque internet ha subvertido los cauces tradicionales de acceso al saber: ya no es patrimonio de las clases privilegiadas, que decidirían qué sabe quién y cuándo, sino que constituye una nube omniabarcadora que respiramos y que nos inspira sin cesar. Lo que antaño era un tesoro oculto, ahora está al alcance de la mano, y ello redunda en una mayor "información" que, también, implica una suerte de "formación" informal, una bildung con la que contamos para crecer día a día como personas.

Creer, a estas alturas, que reformar la enseñanza en una u otra dirección se traducirá en una mejor o peor calidad del aprendizaje implica desconocer por dónde se mueve el mundo de hoy: por retículas plurales en las que la jerarquía ha muerto, por vías proteicas por donde los saberes fluyen y se incrementan, en fin, por cauces desbordados que ningún ingeniero podrá controlar a su antojo, ya sea con LOES, LOGSES o LODES.

La mejor educación es la que no existe. La otra, la que pretende imponerse a la población como sinónimo de dirigismo cultural e ideológico, no sólo no tiene razón de ser, sino que está condenada al fracaso. Porque, ¿para qué le sirvió a la escuela nacional-católica imponer el catecismo en las aulas? Para crear generaciones enteras de ciudadanos ateos, descreídos, anticlericales y... democráticos. Pues eso.

Escrito por MUTANDIS a las 12:12 PM | Comentarios (0)

9 de Septiembre 2005

ESPAÑA IRREAL

Cada vez que los españoles hacemos o queremos hacer algo que a la derecha no le gusta, saltan los agoreros: ¡quieren destruir España!

La cosa viene de largo: para consolidarse como el Reino unido y homogéneo que no era, Isabel y Fernando se vieron en la "obligación moral" de expulsar de la península a judíos, gitanos y moriscos.

Para compartarse (al menos, de puertas afuera) como el país católico y contrarreformista que nunca llegó a ser, la Iglesia tuvo que erigir tribunales donde los herejes, ateos e indiferentes a los temas eclesiales ardieran como teas.

Para presentar como la nación conservadora y tradicional que, en realidad, no fue jamás, el Ejército se levantó en armas contra el Pueblo en innúmeras ocasiones (la última, en 1981).

En fin, que para subsistir la España soñada debía hacerse a costa de los propios deseos de los españoles quedó bien visible en la Guerra Civil, donde a los "nacionales" no les dolieron prendas en pedir a italianos y alemanes que bombardearan a otros españoles, ¡todo en nombre de la España soñada!

Por eso, cuando escucho hoy en día hablar de "ESPAÑA" a los dirigentes del Partido Popular, siempre me pregunto para mis adentros: perdone usted, ¿de qué España me habla? ¿De la real o de la suya, la imaginaria?

Escrito por MUTANDIS a las 12:45 PM | Comentarios (0)

7 de Septiembre 2005

¿ESPAÑA O MADRID?

Cada vez que algún dirigente del PP pronuncia la palabra ESPAÑA, así, en mayúsculas, yo escucho Madrid, en minúsculas minusculísimas. Porque, para la derecha carpetovetónica y centralistoide, España no está en Cataluña, ni en las Vascongadas (como ellos las llaman, despectivamente), ni siquiera en cualquiera de las autonomías en las que NO gobiernan. No. Para la derecha de toda la vida, la de esta y la de más allá, España es Madrid: la Villa y Corte, dueña y señora del territorio completo, el cual el resto de españolitos le mantenemos en condiciones para cuando quieran venir a nadar o a esquiar, que de todo hay.

Por eso, cuando el PP clama contra los "antiespañoles", en realidad está poniendo en la picota a los catalanes, a los vascos y a todo aquel español que no sea madrileño, o peor, madrileñista.

Traducido: si el PP asimila España a Madrid, cualquier amenaza al poder omnímodo de la CAPITAL será interpretado como un asalto en toda regla al estatus privilegiado que los privilegiados le conceden a la CAPITAL.

Ergo, cuando el PP, ABC y Jota Pedro critican la OPA de Gas Natural sobre Endesa en nombre de peregrinas maniobras en la oscuridad, en realidad sólo temen que España sea un poco menos Madrid, y un poco más de todos los españoles: de aquí, de allá y de acullá.

Escrito por MUTANDIS a las 11:47 AM | Comentarios (0)

2 de Septiembre 2005

NUEVO CONCORDATO, ¡YA!

Carta dirigida al Gobierno Central de España
_____________________________________


Con esta recogida de firmas queremos poner de relieve que una gran cantidad de ciudadanos exige una revisión urgente del Concordato entre el Estado Español (que afecta a todas las Comunidades Autónomas) y la Santa Sede.

1. Exigimos la finalización de la financianciación de la Iglesia a costa de los presupuestos generales del Estado.La Iglesia, al igual que el resto de organizaciones religiosas, debe lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Reclamamos también la normalización de las aportaciones tributarias a las arcas del Estado por parte de la Iglesia y sus empleados.

2. Exigimos la revisión de la enseñanza de Religión. Si se imparte la asignatura de religión como parte del curriculum, esta ha de ser religión como hecho histórico- cultural y no desde el punto de vista confesional. La decisión de contenidos será siempre responsabilidad del Estado. Los profesores deberán de tener un estatuto jurídico (acceso, cese, derechos, incluída la libertad de cátedra, y obligaciones) igual al del resto de los docentes: empleados del Estado pagados por él y sometidos a su disciplina y a su inspección. La enseñanza confesional de la religión debe corresponder siempre a las confesiones religiosas y nunca formar parte del curriculum.

3. Exigimos que los acuerdos internacionales del Estado Español se ajusten a la Constitución Española de 1978 especialmente en lo que se refiere a los artículos 14 y 27. España es un estado aconfesional donde existe la libertad de culto y los acuerdos estatales deben de estar sujetos a esa realidad constitucional. Requerimos que los acuerdos internacionales del Estado Español se ajusten a la declaración de Derechos Humanos de 1948 especialmente en lo que se refiere a los artículos 2, 18, 19, 20, 25 y 26.

Quienes firmamos esta petición pertenecemos al más amplio abanico de sensibilidades sociales, políticas, culturales y religiosas y queremos vivir en un entorno basado en los principios de libertad, democracia, respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales.


FIRMA POR UN NUEVO CONCORDATO EN:
www.concordato.org

Escrito por MUTANDIS a las 12:27 PM | Comentarios (0)